Turismo, Cultura, Historia de Galicia: Ourense – Pontevedra

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PASEO POR PONTEVEDRA CIUDAD


“Penso que si morrese no desterro, os meus osos non se deixarían consumir até que algún anaquiño d-eles chegase a Pontevedra”
“… asisto a transformación d-un día de sol en noite de luar. Alí sinto como en ningures a necesidade cósmica da Patria, e sei que son un anaquiño de eternidade galega. ¡MEU PONTEVEDRA!”

A.D. R. Castelao

 

Seguramente cualquier gallego cuando lee estas líneas comprende perfectamente el sentido de “ser, pertenecer…” a un lugar. Pero en este caso hablamos y nos ocupamos de Pontevedra, capital das Rías Baixas por excelencia, con su peculiar encanto atlántico.

Los visitantes que se acerquen a Pontevedra por primera vez, en cuanto lleguen a la primera rotonda y suban hacia la conocida Alameda de Pontevedra, se toparán de lleno sin casi darse cuenta en el centro de la ciudad, con unos frondosos y hermosos jardines como las conocidas Palmeras y la propia Alameda, rodeada de edificios señoriales y solemnes, como el mismísimo Ayuntamiento, la Diputación, el edificio de la Subdelegación del Gobierno, la actual Facultad de Bellas Artes, el imponente Instituto Valle Inclán, y hasta las hermosísimas ruinas de Santo Domingo o Villa Pilar; todo ello salpicado por numerosísimos árboles camelios, que se encuentran prácticamente todo el año en flor. 

todo ello salpicado por numerosísimos árboles camelios, que se encuentran prácticamente todo el año en flor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aprovechamos que estamos en la Plaza de España, delante del edificio del Ayuntamiento, y desde allí podemos guiar nuestros pasos hacia la izquierda o hacia la derecha  (importante reseñar que esta es una zona de parkings subterráneos, y mejor dejar el coche, ya que todo el centro pontevedrés es peatonal)

 importante reseñar que esta es una zona de parkings subterráneos, y mejor dejar el coche, ya que todo el centro pontevedrés es peatonal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si vamos hacia la izquierda, nos dirigiremos hacia la basílica de Santa María,  precedida de hermosas plazas de piedra, con sus cruceiros. Esta basílica cuenta con una afamada fachada plateresca. Pontevedra en el siglo XIV era un importante puerto marinero, y como tal poseía un importante gremio de “Mareantes”, que son los mismos que por ejemplo, financiaron la propia Basílica o también la carabela Santa María de Colón.

financiaron la propia Basílica o también la carabela Santa María de Colón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si bajamos por la parte de atrás de Santa María nos introducimos de lleno, en el casco histórico de Pontevedra, pudiendo descender hasta el río Lérez en su unión con la ría; y merece la pena, esta zona es un puro paseo por caminos frondosos, donde los protagonistas son los árboles, la hierba y el agua, con numerosos puentes y pasarelas que atraviesan el río y los pequeños afluentes que van a desembocar en él. Estamos en una zona de amplios humedales, de hecho aún guarda su nombre haciendo referencia a ello: A Xunqueira (La Junquera).

Estamos en una zona de amplios humedales, de hecho aún guarda su nombre haciendo referencia a ello: A Xunqueira (La Junquera).

Desde este punto podemos volver sobre nuestros pasos y subir desde la zona de la Plaza de Abastos de nuevo hacia el centro por el casco antiguo, y visitar La Casa del Barón, o lo que es lo mismo, el Parador Nacional, un pazo en pleno casco histórico, otra opción es ir por la Pontevedra moderna y caminar por su paseo marítimo y tomar algo en el Club Náutico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero imaginemos de nuevo que estamos delante el edificio del Ayuntamiento, de donde partimos la primera vez, y ahora en lugar de coger hacia la izquierda lo haremos hacia la derecha, y vamos por la calle Michelena y la recorremos, en el primer cruce veremos a nuestra izquierda después de una cuesta abajo la Plaza de Curros Enríquez, si seguimos de frente por Michelena llegaremos al Santuario de la Virgen de la Peregrina, la que mucha gente cree erróneamente patrona de la ciudad. No es así, la patrona de Pontevedra es la Virgen de la O, llevando a error el hecho de que las fiestas grandes de Pontevedra sean en verano, el segundo domingo de agosto, día de la Peregrina. Es esta iglesia junto con su plaza, centro neurálgico de la ciudad, muy querida por los pontevedreses, a destacar su original planta circular en forma de concha de vieira (peregrinos).

Es esta iglesia junto con su plaza, centro neurálgico de la ciudad, muy querida por los pontevedreses, a destacar su original planta circular en forma de concha de vieira (peregrinos).

 

 

Desde esta hermosa plaza si miramos hacia la derecha, veremos la calle de La Oliva, donde se encuentra el edificio de Correos, o donde vivió Castelao en Pontevedra.

Hacia la izquierda entraremos en la espléndida, amplia y bellísima Plaza da Ferrería, con hermosos edificios con sus respectivos soportales envolviéndola, y al otro lado la imponente Iglesia de San Francisco y sus jardines, declarada monumento histórico-artístico en 1896.

Podemos pasear por los alrededores de la Ferrería, visitar el Museo de Pontevedra con unos ricos fondos repartidos en varios edificios muy cercanos unos de otros, guardan colecciones de orfebrería romana y prerromana, de arqueología, colecciones de azabache,  cerámica de Sargadelos, grabados, pintura española, una curiosa reproducción de la cámara de la Fragata Numancia al igual que el despacho del Almirante Méndez Núñez.

Hacia la izquierda entraremos en la espléndida, amplia y bellísima Plaza da Ferrería, con hermosos edificios con sus respectivos soportales envolviéndola, y al otro lado la imponente Iglesia de San Francisco y sus jardines, declarada monumento histórico-artístico en 1896.

 

En cualquier caso paseando por Pontevedra nos encontraremos en diferentes lugares de la ciudad, restos de murallas antiguas, restos de la época romana y medieval, que están perfectamente señalados y expuestos. Estos han ido saliendo a la luz, según se han ido haciendo obras en la ciudad.

Y como estamos en el museo, nos encontramos justo enfrente de una de las plazas más “xeitosas” como decimos los gallegos  de Pontevedra: La Plaza de la Leña,  con su famoso cruceiro (prácticamente un símbolo de Pontevedra), rescatado por Castelao y colocado donde se encuentra actualmente.

nos encontramos justo enfrente de una de las plazas más “xeitosas” como decimos los gallegos  de Pontevedra: La Plaza de la Leña

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En las cercanías inmediatas debemos visitar también la Iglesia de San Bartolomé, quizá una de las iglesias más hermosas de Galicia, ir a la Plaza da Pedreira con sus pazos  y sus arcos, la Plaza de la Verdura con sus tranquilas terrazas y soportales, acercarse hasta la próxima Plaza de Méndez Núnez, donde se encuentra una figura de bronce de Valle Inclán, ante la que se fotografía todo turista que se precie, y ya que estamos andamos un poquito más y visitamos la plaza del Teucro, absolutamente monumental, donde comprendemos el valor de cuando la piedra es arte, con casonas  con sus respectivos blasones o escudos en sus fachadas.

Si seguimos subiendo pasaremos por el edificio del Casino de Pontevedra, y en su parte trasera por el Teatro Principal renovado, (el original sufrió un gran incendio en 1980 que lo redujo a cenizas)… y… estamos de nuevo en la parte trasera del edificio del Ayuntamiento.

He de decir, como ya ustedes pueden imaginar,  que Pontevedra es mucho más que esta visita y tiene mucho más que ver y con más detenimiento, nuestra intención es que este recorrido sirva únicamente como una pequeña guía para señalar aquello más sobresaliente.

 

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