Dos Hermanas, Dos Territorios: Galicia – Portugal

El rey Alfonso VI tuvo dos hijas. Doña Urraca (legítima) y Doña Teresa (hija natural). Las dos se casaron con dos primos, los Condes de Borgoña; Ramón con Doña Urraca y Enrique con Doña Teresa.

 

Don Ramón gustaba de las bellas artes y de la poesía, y junto con Urraca eran los virreyes de Galicia, teniendo como villa Calda de Reis (de ahí el nombre de Reis), y precisamente allí nació el hijo de ambos Alfonso Raimúndez el futuro Alfonso VII.
Teresa y Enrique gobernaban en Portugal en el condado de Guimerans, tierras que había entregado Alfonso VI a su hija Teresa, e intentaron por todos los medios independizarse de Galicia, de Castilla y de León. El hijo que tuvieron Alfonso Enríquez será el primer rey de Portugal, reconociendo su primo Alfonso VII la independencia de Portugal como reino. Por aquellos tiempos así y todo, Galicia aún llegaba hasta más allá del Duero y el galaico portugués era el idioma.

Doña Teresa y su marido lucharon por un Portugal independiente, entre otros motivos porque no querían estar subordinados  a Castilla y tampoco a su hermana Doña Urraca, y a todo esto debemos añadir la figura del obispo Xelmírez, cuya diócesis Santiago de Compostela rivalizaba con la diócesis de Braga y además apoyaba a Doña Urraca.

Doña Teresa quedó viuda, pero las portugueses la querían y seguían llamándola “Rainha”. Se llegó a enfrentar a su hijo Alfonso Enríquez, aunque este terminaría finalmente siendo, como hemos dicho antes, el primer rey de Portugal.

Doña Urraca era lo que se llamaba una persona de carácter. Enviudó de su marido y dejó a su hijo Alfonso Raimúndez al cuidado de los Condes de Trava. Cuando murieron su padre y su hermano, ella fue declarada heredera de Castilla; contrae matrimonio obligada por otros nobles con Don Alfonso I de Aragón “El Batallador”.

Luego varía su criterio sobre su hijo y decide que no sea Rey de Galicia, marchando con las tropas de su marido contra los Condes de Trova. El mismo Xelmírez tiene que defender Santiago de Urraca y su ejército; y aunque en principio Don Alfonso I de Aragón también tenía sus partidarios cuando vieron las atrocidades, abusos y desmanes que cometían y cómo maltrataban a Galicia, fueron perdiendo sus adeptos que se pasaban al lado de los Condes de Trava. Finalmente el conde gallego y sus partidarios consiguen expulsar a los maños.

Hacia el 1111 se supone que con el visto bueno de Doña Urraca, Reimúndez es coronado Rey de Galicia en Santiago de Compostela, en el Palacio Arzobispal de Xelmírez con grandes festejos y banquetes. Xelmírez además con el Conde de Trava coronan también al chiquillo en León, para afianzar su posición. Es ahí cuando en el camino Alfonso I El Batallador les ataca y secuestra al Conde de Torva, pero el obispo Xelmírez consigue escaparse con el pequeño rey, y se o leva en perfecto estadoa su madre Doña Urracam y hacen así las paces la madre y el hijo y se unen sus ejércitos.

Se deshacen de su marido Alfonso I “El Batallador” y Urraca ayudará a luchar a Xelmírez contra los comuneros. Posteriormente Alfonso Raimúndez se va a Castilla y será Alfonso VII, se nombrará incluso a sí mismo Emperador y se olvidará de Galicia.

La historia de estas dos hermanas es en gran parte la historia de la separación política aunque no cultural de Galicia y Portugal.

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